Relaciones de Naranjas Completas

Desde que era pequeña, la gente me influyo diciéndome que tenía que buscar a mi media naranja, y sin saber ¿por que?, te quedas con esa frase, como si fuera la verdad absoluta. Esta expresión dicha popularmente te condiciona, y justamente sientes la necesidad de buscar a esa otra parte, con la cual te completaras. En otras palabras, si no encuentras a esa persona especial no podrás tener una vida plena, ya que no eres entero. 

 

Toda mi vida busque a ese alguien, y por mucho tiempo pensé que solamente con esa persona sería dichosa. Sin embargo, eso es solamente el famoso “mito de la media naranja”, que nos ha perseguido por muchos siglos, y la realidad es que debemos aprender a discernir en primer lugar, y después a no creer tan fácilmente en lo que los demás nos dicen.

 

En un plano romántico suena muy bonito, y hoy en día, aún me topo con personas aferradas a esa creencia, capaces de apostar su vida entera por vivir una relación de pareja basada en carencias. Aún así, su vida dentro de la relación es totalmente vacía y tóxica.

 

Nuestra mente es creadora, y la información que le insertamos genera una reacción, si pensamos que realmente no podremos sentirnos completos con nosotros mismos, y necesitamos un ser externo que nos de algo, seguramente eso sucederá.

Merece la pena darle la vuelta a la media naranja, y pasar de ser una naranja media dependiente o infeliz en la mayoría de los casos, por su falta de autosuficiencia emocional y de libertad, a ser una gran naranja completa.

 

Hacernos enteros, significa crecer y responsabilizarnos de nuestros actos y nuestra felicidad, sin demonizar al otro, asumir nuestra vida y todo lo que ella envuelve, como una experiencia, como una oportunidad de aprendizaje y de madurez.

No caigamos, en la necesidad de completarnos con algo fuera de nosotros, lo único que tenemos que completar es a nosotros mismos en todo caso.

Por Morella Martinez